Vale, aquí viene una reflexión. ¿Por qué? Porque ir al cine es lo que tiene.
Un hombre se pasa su vida viajando, vive en los aeropuertos, y los días que tiene que pasar en casa, los sufre. ¿Por qué?
Miedo al compromiso, dirán. No, no lo tiene.
Bueno, empezaré desde el principio. Tienes una mochila en la espalda. Intenta imaginarla. Llénala con tus cosas, las fotos, los regalos, las entradas de cine, el sofá, la tele, las llaves... Mételo todo, y ahora intenta moverte. La mochila no te deja.
Ahora bien, ¿necesitas moverte? Yo necesito moverme. No quiero que mi mochila pese, quiero que esté vacía, sea ligera y me permita ser todo lo independiente que quiero.
Volvemos a la reflexión. Mete en tu mochila a toda la gente que conoces, desde los que saludas, hasta aquellos que saben todos tus secretos. Pesa, claro. No te deja moverte. También pesa, pero parece que es mucho más difícil vaciar ahora tu mochila.
¿Sigo necesitando moverme? Quizá simplemente no puedas meter a las personas en tu mochila, y ni siquiera sea un problema. Pero el caso es que lo veo bastante real. Y no quiero que mi mochila deje de pesar en ese caso. No quiero que llegue un momento en el que no pueda ir sola al cine, leer sola, pasear sola, llegar a casa y no saludar a nadie. Me gusta, me gusta eso. Soy independiente, pero no quiero imaginarme sin poder tener a alguien siempre.
¿Cómo se combina? Quiero una mochila multiusos!
domingo, 21 de marzo de 2010
domingo, 14 de marzo de 2010
Y traigo el peine de mi alma
Que ya está hasta los cojones de peinar tirabuzones.
No sé dónde me he metido. Es meterse en un laberinto y hacerlo a oscuras, sin saber siquiera si quieres estar en el jodido laberinto.
Tengo que reclutar a esa nueva persona en la que te has convertido, que parece que va a merecer la pena algo de mi tiempo. Tengo que darte esa pequeña oportunidad, porque por primera vez creo que lo mereces, y además soy capaz de luchar contra ti. Nada hace que mis rodillas se venzan dejándome por debajo de ti. Absolutamente nada.
Lo cual hace que me pregunte dónde habré perdido eso que hace que pierda la compostura. Y veo la respuesta dibujada en pequeñito, pero intento no leerla. Sé lo que pone, claro que lo sé. Pone alguna frase en euskera, algo demasiado cómodo, demasiado blandito. Demasiado hecho para mí. Si lo leyera ahora perdería su sentido, y sería extraño sentirlo tan fuera de lugar. No quiero que eso ocurra, así que guardaré mi respuesta hasta que de verdad pueda leerla.
Ahí, con esa sensación blandita se ha quedado mi energía, positiva y negativa. Ahí ha quedado lo que crea en mí la atracción, ahora soy un imán de medio polo.
Pero tiene que tener un sentido todo esto. Que otra vez se cruce en mi camino un idiota que me deje sin conocer el final de la historia sin motivo es algo frustrante, pero pensar que otro idiota intenta retomar una historia que pisoteó... Ya son ganas de meter el dedito en la yaga.
Yo no digo nada, total para qué? Al menos tengo la convicción de que esto es lo único que puedo hacer. Y esperar a que mi medio polo desarrolle cierta energía, me da igual hacia donde. Magia, por favor, unas chispitas que estén a mi alcance. No debe ser tanto pedir.
Soy yo, o la adolescencia consiste en contradecirse? Qué horrible.
No sé dónde me he metido. Es meterse en un laberinto y hacerlo a oscuras, sin saber siquiera si quieres estar en el jodido laberinto.
Tengo que reclutar a esa nueva persona en la que te has convertido, que parece que va a merecer la pena algo de mi tiempo. Tengo que darte esa pequeña oportunidad, porque por primera vez creo que lo mereces, y además soy capaz de luchar contra ti. Nada hace que mis rodillas se venzan dejándome por debajo de ti. Absolutamente nada.
Lo cual hace que me pregunte dónde habré perdido eso que hace que pierda la compostura. Y veo la respuesta dibujada en pequeñito, pero intento no leerla. Sé lo que pone, claro que lo sé. Pone alguna frase en euskera, algo demasiado cómodo, demasiado blandito. Demasiado hecho para mí. Si lo leyera ahora perdería su sentido, y sería extraño sentirlo tan fuera de lugar. No quiero que eso ocurra, así que guardaré mi respuesta hasta que de verdad pueda leerla.
Ahí, con esa sensación blandita se ha quedado mi energía, positiva y negativa. Ahí ha quedado lo que crea en mí la atracción, ahora soy un imán de medio polo.
Pero tiene que tener un sentido todo esto. Que otra vez se cruce en mi camino un idiota que me deje sin conocer el final de la historia sin motivo es algo frustrante, pero pensar que otro idiota intenta retomar una historia que pisoteó... Ya son ganas de meter el dedito en la yaga.
Yo no digo nada, total para qué? Al menos tengo la convicción de que esto es lo único que puedo hacer. Y esperar a que mi medio polo desarrolle cierta energía, me da igual hacia donde. Magia, por favor, unas chispitas que estén a mi alcance. No debe ser tanto pedir.
Soy yo, o la adolescencia consiste en contradecirse? Qué horrible.
miércoles, 13 de enero de 2010
Fin.
Me debes tantas cosas que no sé por dónde empezar. Me debes tantas cosas que no creo que merezcan reclamación siquiera..
Ya no es que lo entienda o lo deje de entender, ya no es que me duela o no, que te eche de menos o que viva mejor sin ti, que sepa que tienes razón o que piense que estás loco.. es, simplemente, que se me han mezclado todos los extremos. Tienes razón y a la vez te equivocas, porque no puede ser que sea completamente correcto esto, porque nos quedan cosas por hacer. Te quedan tantas cosas que contarme.. Y aún no aprendiste a querer escuchar todo lo que yo tenía que decir. Le falta lógica para encajar en un mundo bonito.
Para acabar, debería de verdad estar acabado. Que no quedasen motivos para que no acabase, y eso no ha pasado. Y si ahora te arrepientes y vuelves me negaré, porque quizá no se puedan cumplir las cosas que dejamos en pagaré.
Aquí, mis dos extremos. Ni contigo, ni sin ti. Porque nada funciona ahora.
No sé por qué, pero necesito escribir algo como una despedida, algo que haga notar la diferencia que hay entre los dos ahora. Porque, lo triste es que en el día a día apenas lo noto. Al menos, debo agradecerte que me dieras un par de meses para acostumbrarme a estar sin ti, que me enseñaras que puedo ser sólo un minuto en tu día sin que pase absolutamente nada, y a la vez ser una parte tan importante de tu vida. Vuelvo a no entender cómo combinas estas cosas, pero quizá se deba sencillamente a que lo que no combina contigo, soy yo.
¿Por qué lo creía? ¿Por qué lo creías tú? Y.. ¿qué ha hecho que se esfume? No, hacerme preguntas tampoco es consuelo. Joder, te echo de menos. Echo de menos tener un pensamiento recurrente, un tema al que siempre poder volver, algo que recordar antes de cerrar los ojos y dejar que mi consciencia se pierda, segura de que he pensado en algo que merece la pena. Echo de menos cantarte canciones, aunque lo hiciera sola, y también escribir para ti y dedicar los minutos que pudiera en recorrer cada uno de los que pasé contigo. Y es ahora, ahora cuando dejé de odiarte, es ahora cuando te vas. Y ahora es justamente cuando veo lo bueno que sabías esconder y te repito, que te echo de menos.
No vuelvas a jurarme que tú también me echas de menos, no me vuelvas a convencer de que te cuesta dormir a ti también, no quiero que me repitas que lo último que querrías es hacerme daño. Y no se te ocurra volver a decir que si te has ido, es justamente para evitar hacérmelo.
Sólo cabe en tu cabeza. Y ahora, en la mía y en todos los recuerdos que se me repiten ocho mil veces al día con una música de fondo que preferiría que se quedase muy muy mudita. A pesar de todo, me alegro de tener algo que recordar.
Me niego a quejarme de nuevo, y no voy a pedir nada. Eso sí, al próximo que se le ocurra prometerme algo, se lo come.
Entender bien lo que dices me hace sentirme tan raro.. Empieza todo a hacerse triste, a quedar del otro lado. Tú también lo prometiste, fuimos dos equivocados... Y ahora este sitio esta lleno de noches sin arte, de abrazos vacíos, de mundos a parte. De hielo en los ojos, de miedo a encontrarse, de huecos, de rotos, de ganas de odiarse. Ya lo llevo sintiendo, me quedo sin aire. El cielo ha caído, se muere, se parte..
Sólo es un infierno sostenido. Sólo es un esfuerzo relativo.
Ya no es que lo entienda o lo deje de entender, ya no es que me duela o no, que te eche de menos o que viva mejor sin ti, que sepa que tienes razón o que piense que estás loco.. es, simplemente, que se me han mezclado todos los extremos. Tienes razón y a la vez te equivocas, porque no puede ser que sea completamente correcto esto, porque nos quedan cosas por hacer. Te quedan tantas cosas que contarme.. Y aún no aprendiste a querer escuchar todo lo que yo tenía que decir. Le falta lógica para encajar en un mundo bonito.
Para acabar, debería de verdad estar acabado. Que no quedasen motivos para que no acabase, y eso no ha pasado. Y si ahora te arrepientes y vuelves me negaré, porque quizá no se puedan cumplir las cosas que dejamos en pagaré.
Aquí, mis dos extremos. Ni contigo, ni sin ti. Porque nada funciona ahora.
No sé por qué, pero necesito escribir algo como una despedida, algo que haga notar la diferencia que hay entre los dos ahora. Porque, lo triste es que en el día a día apenas lo noto. Al menos, debo agradecerte que me dieras un par de meses para acostumbrarme a estar sin ti, que me enseñaras que puedo ser sólo un minuto en tu día sin que pase absolutamente nada, y a la vez ser una parte tan importante de tu vida. Vuelvo a no entender cómo combinas estas cosas, pero quizá se deba sencillamente a que lo que no combina contigo, soy yo.
¿Por qué lo creía? ¿Por qué lo creías tú? Y.. ¿qué ha hecho que se esfume? No, hacerme preguntas tampoco es consuelo. Joder, te echo de menos. Echo de menos tener un pensamiento recurrente, un tema al que siempre poder volver, algo que recordar antes de cerrar los ojos y dejar que mi consciencia se pierda, segura de que he pensado en algo que merece la pena. Echo de menos cantarte canciones, aunque lo hiciera sola, y también escribir para ti y dedicar los minutos que pudiera en recorrer cada uno de los que pasé contigo. Y es ahora, ahora cuando dejé de odiarte, es ahora cuando te vas. Y ahora es justamente cuando veo lo bueno que sabías esconder y te repito, que te echo de menos.
No vuelvas a jurarme que tú también me echas de menos, no me vuelvas a convencer de que te cuesta dormir a ti también, no quiero que me repitas que lo último que querrías es hacerme daño. Y no se te ocurra volver a decir que si te has ido, es justamente para evitar hacérmelo.
Sólo cabe en tu cabeza. Y ahora, en la mía y en todos los recuerdos que se me repiten ocho mil veces al día con una música de fondo que preferiría que se quedase muy muy mudita. A pesar de todo, me alegro de tener algo que recordar.
Me niego a quejarme de nuevo, y no voy a pedir nada. Eso sí, al próximo que se le ocurra prometerme algo, se lo come.
Entender bien lo que dices me hace sentirme tan raro.. Empieza todo a hacerse triste, a quedar del otro lado. Tú también lo prometiste, fuimos dos equivocados... Y ahora este sitio esta lleno de noches sin arte, de abrazos vacíos, de mundos a parte. De hielo en los ojos, de miedo a encontrarse, de huecos, de rotos, de ganas de odiarse. Ya lo llevo sintiendo, me quedo sin aire. El cielo ha caído, se muere, se parte..
Sólo es un infierno sostenido. Sólo es un esfuerzo relativo.
lunes, 28 de diciembre de 2009
Va a subir la marea..
ÚLTIMO intento. Nos queda una oportunidad y espero que sirva de algo, porque me quedan poquitas fuerzas.
Si me cuca un ojillo la parca yo encojo la pata, pero la sonrisa siempre me delata
Déjame terminar de pintarle plumas a las ratas, que cojan vuelo desde tu pelo, donde vivimos desde que los suelos cualquier día nos matan. Si de ser cielo es de lo que se trata..
Cavé mi fosa entre tus cosas, aburrido de haber sido el que más amor te dio. También el que más fatiguita y palabras malditas camino del huerto, sin saber si olía a muerto nuestro triste y asqueroso corazón.
Peleándome con mi cabeza no me gana nadie, le falta cordura, me sobra vinagre.
Si me cuca un ojillo la parca yo encojo la pata, pero la sonrisa siempre me delata
Déjame terminar de pintarle plumas a las ratas, que cojan vuelo desde tu pelo, donde vivimos desde que los suelos cualquier día nos matan. Si de ser cielo es de lo que se trata..
Cavé mi fosa entre tus cosas, aburrido de haber sido el que más amor te dio. También el que más fatiguita y palabras malditas camino del huerto, sin saber si olía a muerto nuestro triste y asqueroso corazón.
Peleándome con mi cabeza no me gana nadie, le falta cordura, me sobra vinagre.
sábado, 19 de diciembre de 2009
A gritos y cegueras.
El mundo, definitivamente, no es bonito. No tiene gracia, no es perfecto y no da lo justo a cada persona. El mundo no se merece todos los adjetivos hermosos que he intentado atribuirle.
Sin embargo, hay muchas cosas en el mundo (cosas aisladas, concretas, y afortunadamente numerosas) que merecen cualquier pena. De modo que luchar siempre será necesario, y siempre será estupendo, pero me niego a seguir diciendo que el mundo es hermoso y las personas son por naturaleza buenas. Ser bueno requiere esfuerzo, requiere cierto sacrificio ya que si eres bueno, tu felicidad no será sólo para ti, y muchas veces ni siquiera será tuya.
Pero existen luces, luces que te enseñan un camino por el cual ser buena persona te ofrece tu felicidad dándosela a otros. Luces que son, en definitiva, personas. Y con ellas, sentimientos.
Pasando de generalidades... qué pasa cuando hacer feliz a otra persona te ofrece sólo infelicidad? Qué pasa cuando, sencillamente, conseguir su felicidad es imposible?
Vamos, que qué hago?! Qué pasa conmigo, con él y con todo lo que hemos querido?
Hasta qué momento es justo luchar? Y si estoy luchando por una causa perdida. Por él, por una persona que no quiere verme luchar, y dice no querer verme sufrir.
Imposible. Imposible por incomprensión. Ahí está; diagnóstico y causa.
Sin embargo, hay muchas cosas en el mundo (cosas aisladas, concretas, y afortunadamente numerosas) que merecen cualquier pena. De modo que luchar siempre será necesario, y siempre será estupendo, pero me niego a seguir diciendo que el mundo es hermoso y las personas son por naturaleza buenas. Ser bueno requiere esfuerzo, requiere cierto sacrificio ya que si eres bueno, tu felicidad no será sólo para ti, y muchas veces ni siquiera será tuya.
Pero existen luces, luces que te enseñan un camino por el cual ser buena persona te ofrece tu felicidad dándosela a otros. Luces que son, en definitiva, personas. Y con ellas, sentimientos.
Pasando de generalidades... qué pasa cuando hacer feliz a otra persona te ofrece sólo infelicidad? Qué pasa cuando, sencillamente, conseguir su felicidad es imposible?
Vamos, que qué hago?! Qué pasa conmigo, con él y con todo lo que hemos querido?
Hasta qué momento es justo luchar? Y si estoy luchando por una causa perdida. Por él, por una persona que no quiere verme luchar, y dice no querer verme sufrir.
Imposible. Imposible por incomprensión. Ahí está; diagnóstico y causa.
lunes, 7 de diciembre de 2009
Desconcierto? que no.
Mejor sin mí, a que sí?
Lo pasan mejor sin mí. Y yo? Que no lo sé.
Quiero sacarme de mi mente, que desaparezcan mis tonterías para verme. O no verme, mejor no hacerlo.
Si alguien es simple, te entiende simplificándote? se niega a entenderte? Y si no se me puede entender, porque no tengo sentido?
Siempre digo lo mismo, siempre cambio mi vida, pero nunca lo hago. No sé qué huevos hacer o no hacer. Yo sólo quiero que vuelva él, de algún modo...
Me voy. A buscar incomprendidos.
Noloentiendo
Lo pasan mejor sin mí. Y yo? Que no lo sé.
Quiero sacarme de mi mente, que desaparezcan mis tonterías para verme. O no verme, mejor no hacerlo.
Si alguien es simple, te entiende simplificándote? se niega a entenderte? Y si no se me puede entender, porque no tengo sentido?
Siempre digo lo mismo, siempre cambio mi vida, pero nunca lo hago. No sé qué huevos hacer o no hacer. Yo sólo quiero que vuelva él, de algún modo...
Me voy. A buscar incomprendidos.
Noloentiendo
lunes, 30 de noviembre de 2009
Que me socorra/n/s
NO ME GUSTAS
ni eres perfecto, ni siquiera para mí. Nunca lo has sido, estás bien. Vale, sí. PERO TE ODIO! TE ODIO TE ODIO TE ODIO
Y yo no tengo por qué cargar con toda la relación, porque aunque no lo creas, siempre lo he hecho y me tienes hasta las pelotas =)
Fin del comunicado.
Me arrepentiré de esto, creo q en realidad no lo pienso pero había quedado muy bien.
UNINEURONAL!
ni eres perfecto, ni siquiera para mí. Nunca lo has sido, estás bien. Vale, sí. PERO TE ODIO! TE ODIO TE ODIO TE ODIO
Y yo no tengo por qué cargar con toda la relación, porque aunque no lo creas, siempre lo he hecho y me tienes hasta las pelotas =)
Fin del comunicado.
Me arrepentiré de esto, creo q en realidad no lo pienso pero había quedado muy bien.
UNINEURONAL!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)